Entrelazadas palabras, cierran la boca entre costuras de mentiras, aranas, alimento de la hipocresía, sucias se hacen las deidades del pensamiento, profana es el Alma sobre el cuerpo que se deposita, ella revelase contra su carne, ella es desidia de su propio engaño.No hay humanidades, desbocados van al averno civilizados animales, que maldad hacen de forma delicada, racionalizada, ellos señores de la gran mentira de la ignorancia, señores de la peste, enfermedades y guerras, aquí estáis, desbocados en la ceguera soberbia de los ojos de los hombres, no sois porque hacéis por que no os vean, nos os ven, porque hacéis que no crean, más ya sois aquí, entre carne y Almas, entre murmullos fangosos de lodazales impíos, corruptos de naturaleza desmedida.
Habéis topado aliado en la soberbia humana, ella única es, sino la hacéis, más podredumbre y hedor manáis contra los que impotentes os vemos, dura culpa de hacernos sentir carne de la que debilidad nos consuma, más en armas iguales, sois hijos de la ponzoña y nosotros vuestros carceleros.
Tiempo es, a llegar, más la horas que vuestras creéis se va consumiendo en el latir propio de la compasión del Creador, sigilosos vamos levantando la ignorancia del tupido velo con los que cegáis los ojos de la razón, vosotros llegáis por la debilidad propia del corazón, aquel que puro se cierne en entrega y vosotros fustigáis sin piedad.
Fin de los momentos, esos que no se esperan, porque la muerte nunca llama a la puerta, piedad será la verdad de los que a Dios claman morir, porque de ellos se va la novia de la vida, esa que un día era verdad y dejo de serlo, los indignos serán lastre de sangre, fuego que en sus venas corrió, para abono de nuevos días...
De la peor maldad, del peor abono sale la mejor siembra encumbrada entre luces, llenas de calor y recogimiento, ha de venir el caos, pues a punto este esta, sin advertencia, porque al igual que la muerte, nada necesita para ser recibida, o ser abierta la puerta, porque sin nombre es, ni llama...
Jyhael
Habéis topado aliado en la soberbia humana, ella única es, sino la hacéis, más podredumbre y hedor manáis contra los que impotentes os vemos, dura culpa de hacernos sentir carne de la que debilidad nos consuma, más en armas iguales, sois hijos de la ponzoña y nosotros vuestros carceleros.
Tiempo es, a llegar, más la horas que vuestras creéis se va consumiendo en el latir propio de la compasión del Creador, sigilosos vamos levantando la ignorancia del tupido velo con los que cegáis los ojos de la razón, vosotros llegáis por la debilidad propia del corazón, aquel que puro se cierne en entrega y vosotros fustigáis sin piedad.
Fin de los momentos, esos que no se esperan, porque la muerte nunca llama a la puerta, piedad será la verdad de los que a Dios claman morir, porque de ellos se va la novia de la vida, esa que un día era verdad y dejo de serlo, los indignos serán lastre de sangre, fuego que en sus venas corrió, para abono de nuevos días...
De la peor maldad, del peor abono sale la mejor siembra encumbrada entre luces, llenas de calor y recogimiento, ha de venir el caos, pues a punto este esta, sin advertencia, porque al igual que la muerte, nada necesita para ser recibida, o ser abierta la puerta, porque sin nombre es, ni llama...
Jyhael




1 comentarios:
me parece muy importante tus mensajes sabes me uyudan a sobreponerme de todos mis problemas y a sanar muchas heridas del corazon
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