La miro, una y otra vez, y esta mujer asombrosa, me sigue fascinando, a pesar del enorme vacío que ha dejado, no es menester en mi, sentirlo, es más viva que nunca su presencia hoy. Arrancó de mi amablemente mi atención, desde esta imagen llena de Ternura, Sensibilidad y Humanidad, que no había visto antes...
Debo y tengo que confesar, que pocas cosas hay que me puedan sorprender o llamar la atención en la vida, pero también digo que esta es una de ellas, desde quién soy y desde la condición que siento y padezco, la de ser HUMANO, desde la irracionalidad propia de esos prejuicios banales que condicionan la verdad entregada de quienes y a lo que nos debemos, sigo intrigandome en ella, hechizandome de una forma irracional, queriendo saber como y en que manera o sobre que momento en la vida uno deja de ser uno mismo, para ser en los demás.
Reconozco, que quizás desde lo que creo imposible, desde quién soy y como soy, desde la esclavitud a la que me he encadenado, perpetuado, al deber de mi status y necesidades sociales, desde esa ilusioria y banal realidad que creemos tener en posesión constantemente, digo y doy también Gracias a Dios, de haber y saber que existen personas que como ella, son las ESPERANZA de a los que a GRITOS llaman desde el silencio que nosotros condenamos, al padecimiento, desesperación, frustración y dolor, siendo el CONSUELO que necesitan, siendo con sus ejemplos, luces, guías y salvaguardas, de la verdad que debiera ser, viviendo siempre en la SENCILLA Y HUMILDE HUMANIDAD de la que estamos compuestos, somos y a la que hemos vendido por una simple muesca de papel llamada a ser el Todopoderoso Señor de las Codicias y Avaricias del Mundo.
Me confieso cobarde y lo reconozco, pero como yo, frente a esto, somos legión, como ese condenado demonio que atormenta las Almas de los justos y sé, que simplemente un gesto, es suficiente para honrar el justo camino de la VERDAD. No tengo, no tenemos disculpas, porque teniendo ojos, no nos fijamos, solo parece que hacemos que vemos, desde la ceguera silente que nos condena, desde la vergüenza que proclamamos, haciendo en las miserías a los demás poseedores de ella, cuándo nosotros, soberbios, somos los primeros miserables.
Solo la luz, la transparencia de esa tunica Blanca, su impecable blancura, a pesar de estar entre miserias y pobrezas, deja entreveer lo más puro del Alma, la verdad esencial del acercamiento en la semejanza con el llamado Creador y desde la que muchos a pesar de esa condición, no mereciamos ser dignos de tal merecimiento.
Faro y Guía son personas como estás de la Humanidad, que están ahí, frente a frente, con la desolación, el sufrimiento, el padecimiento, el dolor, el olvido, la desidía, el reguero de nuestra misería, abandonando a nuestros semejantes, semejantes que son legado y testigo de nuestras soberbias y cegueras, recordandonos lo que no debemos jamás de olvidar y que olvidamos, desde la sencillez y delicada forma de lo que somos y no aceptamos, de a lo que nos debemos y no hacemos y de como necesitamos y no nos obligamos, aceptando sin remisión EL HUMILDE concepto de ser la consecuencia de conformarnos y saber ser HUMANOS desde las necesidades que tenemos.
A la Madre Teresa de Calcuta
Y a tod@s aquellos que día a día Luchan y se Entregan a los Pobres, Necesitados, Enfermos, sin dejar,
que ellos vayan en busca de la Humanidad y el Consuelo de los que muchos Olvidamos ni entregamos...
..."AMAR, ES ENTREGAR, QUERER, PRETENDER..."
Jyhael





1 comentarios:
Bellísimas palabras mi caro amigo ...
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