CARTAS AL ALMA...

Libro y Lugar de profundas reflexiones, para aquellos que quieran comprenderse así mismos, lugar de baladas de un Alma, de llamadas a sentimientos muy íntimos, a espacios abiertos de buena verdad... Soló dedicado a la voz de las Almas, en toda su extensión, sin condición ni limitación...

EL CONTENIDO DE LA PALABRA...

"...La verdad o la mentira de la palabra, es la balanza con el que la conciencia mide el peso del hombre, siendo el reflejo de sus acciones y su verbo, la consecuencia de la vida en su mente, pudiendo encontrar en ella, la razón propia de su ser, al final de sus días, siendo justicia y condena la conciencia real del paraíso o el erebo..."

jueves 15 de diciembre de 2011

CIEGO SILENCIO





Existen dolores, silencios que no se escuchan, angustias incomprendidas llenas de razón, que tal vez son abono de tiempos que voces malgastaron, miro y atengome al pasado  de un silencio forzado que viví, compartido desde su injusticia, y llenos de ignorancias que circuncidaban su existencia,  solo porque razones había para exclamar la razón de quienes las sentían y no podían, ante su espejo la apariencia engañaba, siendo igual en condición a los demás, más el velo tupido de la mordaza, cruel hazaña y peripecia de la vida, los silenciaba, ellos desde el vacío más horrible de su sordera, desde la apariencia teñida de la vida, en armoniosos y encantadores colores que de apariencias les enseñaban, solo así, comprendieron la verdad de lo que debieran y creían, mala consejera, lo que solo se ve y no se explica, sin profundizar en  lo absurdo que era, haciendo de hábitos, monjes, siendo la realidad más extrema en la profundidad de la verdad que los consumía y rodeaba...
Soy y fui, producto y causa de su daño, de su frustración que de culpa de ellos no era, los ignorantes acuciaban, no enseñaban, imponían y otorgaban, más hoy, sirvense títeres y esclavos de la perdición, creyendo tener la diestra, cuándo les ocupa la siniestra, no existe nada peor, porque desde la distancia yo los siento, más ellos, voluntad e incomprensión son de su cuna su confusión, porque nada comprenden de lo que tienen, apenas tampoco de lo que pasa, esto es germen de indiferencia, e involuntades, enfermos creyéndose su palabra, Dios nos perdone a todos, por Obviar, quizás por Omitir, quién sabe... Quizás por Amar para Odiar, también...



Es la balanza quién pesa la vida, dando justa honra a la memoria que a uno conmueve, solo un pesar, ese el que dicen ser humano, es suficiente para comprender nuestra sencilla humildad, cierto es que se encriptan las palabras en este escrito, pero encierrase así la confusión de quienes a la muerte van sin comprender, ciegos y guiados por la sublime ignorancia que como Carontes, guían una vida  a la desdicha,  aún sabiendo lo que a la vida han dado y a lo que a su legado han entregado, dejando veneno y ponzoña, faltas y amoralidades por verdades y realidades...
Nada hay de lo que arrepentirse, tan siquiera pedir a Dios cuentas, porque Él ha estado presente en todo, más bien, el escribió el libro, un dolor es el lápiz del ignorante, una alegría, una justa causa, una justa cuenta, la página completa,  quién sabe, aquel que se va, deja de sentir, porque es ya luz de verdad en dónde al encuentro va de lo que ha tenido que saber y ver, más la purga, sea el castigo de la causa, de quién queda por lo que hizo o no hizo, o tan siquiera por lo que pudiera hacer, sea el enfermo al encuentro de su muerte látigo de su existencia, por haberle negado la verdad y a parte de sordo, volverle ciego...
Bien sabe Dios, que todo intento fue en vano, entrega y tesón lo hubo, más no se puede hacer, solo rogar, a quienes desde su silencio, vieron falsas verdades, se les dé complacencia en ver la consecuencia de la vida, y a quienes quedan que escuchen a sus conciencias, rindiendo pleitesía y memoria, en no cometer actos de injusticia, por no haber dado razón y cuenta de usar lo que otros carecían y de lo que hicieron carecer, que por ello, malgastan e injurian su memoria volviendo ciego al que sordo ya es...
Soy el pasado, peso de conciencias ingratas, un peso que aguantan y apenas soportan, porque inmaduras vides son, aquellos que presumen de entregar buen vino y dan a beber  a las gargantas más áridas, secas y estériles, carga de quienes abusan de la falta, porque cierto es, que no olvido recordar, ni recuerdo olvidar, victimas quieren ser, porque a ciegos se las enseñan, esos que de ojos presumen tener y no saben observar, esos que de oídos, creen oir y no saben escuchar, son desiertos de arena que conducen al más mártir que es el que se va, no solo por no oír,  sino porque no le han dictado la verdad, su verdad, dejandole vivir o marchar en paz... Dios haga justa la causa de esta letanía...
Jyhael

JYHAEL

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